Maldición de Tecumseh

Maldición de Tecumseh

También conocido como Tecumtha, o Tekamthi, el cacique Tecumseh, líder nativo del pueblo indígena Shawnee, fue derrotado durante la batalla de Tippecanoe, a manos del gobernador del recientemente formado Territorio de Indiana, William Henry Harrison, en 1811. 

Casi abatido, el jefe indio conjuró una poderosa maldición contra los Grandes Padres Blancos, como venganza por el dolor infligido a su pueblo; o sea, partir de ese día, Harrison, al igual que todos los Grandes Jefes ungidos cada 20 años, morirían repentinamente.

“Les digo que Harrison morirá y cuando él muere ustedes recorrerán la muerte de mi hermano Tecumseh. Les digo que morirá y después de él todo Gran Jefe elegido cada 20 años desde entonces. Será cuando cada uno muera que será recordada la muerte de nuestro pueblo”, dijo. 

Los testigos de dicha profecía cuestionaron la veracidad de la misma, ya que hasta ese momento ningún presidente había fallecido. Sin embargo, al llegar Harrison al poder murió a causa de una neumonía y con ello se desató la maldición. 

En 1860 fue elegido como presidente Abraham Lincoln, quien perdido la vida en el teatro Ford asesinado por un simpatizante de los sudistas y veinte años después, en 1880, fue elegido como presidente James Garfiel, pero un año más tarde fue asesinado por un abogado Charles Jules Guiteau, en el hall de espera de la estación de trenes de Washington, al que le había negado un cargo político. 

En 1900 la presidencia de Estados Unidos fue tomada por William McKinley, aunque también duró un año en el cargo pues murió en un tiroteo planeado por el anarquista Leon Czolgosz. 

Los dos próximos presidentes no murieron repentinamente, aunque sí por causas naturales, o sea, resulta que Warren G. Harding, elegido en 1920, murió oficialmente por una apoplejía, aunque existen sospechas de envenenamiento y Franklin D. Roosevelt, reelegido en 1940 para su tercer mandato, falleció entonces a causa de una hemorragia cerebral.

La larga lista de presidentes estadounidenses afectados por la maldición india llegaba pues a su fin con el mandato de John F. Kennedy, elegido en 1960 y asesinado en 1963. 

Desde entonces, con la presidencia de Ronald Reagan, elegido en 1980, los efectos de la maldición resulta que comenzaron a desvanecerse, o sea, Reagan estuvo a punto de ser asesinado el 30 de marzo de 1981, en Washington, cuando John Hinckley disparó contra él. 

Fuente: https://www.desenfunda.com/de/blog/maldición-shawnee-y-los-presidentes/

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