La desaparición sin resolver de Jennifer Kesse

La desaparición sin resolver de Jennifer Kesse

Jennifer Kesse tenía 24 años cuando desapareció en 2006 en Orlando, o sea, en su apartamento resulta que no estaba su coche de Jennifer y, según los miembros de la familia, no faltaba nada pues es como si Jennifer se hubiera preparado y se hubiera ido a trabajar. Hasta el día de hoy, la desaparición de Jennifer Kesse sigue sin resolverse y no hay ningún sospechoso oficial en el caso.

Jennifer Kesse tenía 24 años y vivía en Orlando (Florida, EE.UU.), trabajaba como analista financiera para la Central Florida Investments Timeshare Company y recientemente había comprado un apartamento.

El 24 de enero de 2006, a las 11:00 a. M., Jennifer Kesse al no se presentarse entonces a una importante reunión en el trabajo, su jefe se puso en contacto con sus padres Joyce y Drew Kesse para haber si sabían algo de su hija ya que era realmente inusual.

Cuando sus padres condujeron tres horas desde su casa hasta el apartamento de su hija Jennifer para ver si estaba allí, descubrieron que su Chevrolet Malibu 2004 no estaba y nada parecía fuera de lo común en el interior de su apartamento, o sea, había una toalla mojada y ropa colocada, entre otras cosas, sugerían pues que Jennifer se había duchado, vestido y preparado para el trabajo esa mañana.

Jennifer siempre se comunicaba con su novio Rob Allen, ya sea por teléfono o mensaje de texto antes de irse al trabajo, pero no se comunicó con él esa mañana, o sea, Rob intentó así comunicarse con ella varias veces ese día, pero todas sus llamadas fueron directamente al correo de voz.

Sin señales de entrada forzada o lucha, los investigadores inicialmente teorizaron que en la mañana del 24 de enero, Jennifer salió de su apartamento para ir al trabajo y cerró la puerta de entrada, solo para ser secuestrada en algún momento mientras caminaba hacia su automóvil.

La policía comenzó a investigar a los muchos trabajadores de la construcción en el área en la que estaba el complejo de apartamentos donde residía, pues otro dato a destacar es que el complejo estaba a medio terminar cuando Jennifer se mudó, y varios trabajadores vivían en el lugar.

Joyce también recordó que su hija mencionó que a veces se sentía incómoda porque los trabajadores la silbaban y la acosaban. Sin embargo, la investigación policial no conduce a ninguna información nueva y más tarde, amigos y familiares organizaron una búsqueda pero fue en vano.

El 26 de enero, alrededor de las 8:10 am, su Chevrolet Malibu 2004 negro fue encontrado estacionado en otro complejo de apartamentos a una milla del suyo y los detectives encontraron objetos de valor dentro del automóvil, lo que indica que el robo no fue el motivo.

El coche también había sido limpiado casi por completo y tampoco se pudo activar su móvil debido a que estaba apagado y su tarjeta de crédito no se había utilizado desde su desaparición.

Los investigadores descubrieron que había varias cámaras ocultas en los apartamentos que grababan la zona donde se había estacionado el automóvil, así como la salida y en ellas se muestra a una «persona de interés» no identificada dejando el vehículo de Jennifer aproximadamente al mediodía del mismo día en que desapareció, pero nadie de la familia o amigos reconoció a la persona, cuyas características físicas no estaban claras en el video.

Los investigadores se desanimaron al descubrir que la mejor imagen de la persona que aparece entonces en el video estaba oscurecida por la valla, ya que la cámara estaba programada para tomar fotos cada tres segundos y cada vez que se capturaba un fotograma, la cara del sospechoso estaba obstruida entonces por el poste de la puerta.

El FBI y la NASA han tratado de ayudar a identificar al hombre en el video, pero resulta que lo único que pudieron determinar con certeza es que el sospechoso medía entre 1,60 y 1,65 cm de alto.

Jennifer no estaba en ninguna condición mental o depresión en absoluto, o sea, el fin de semana antes de su desaparición, Jennifer había estado de vacaciones con su novio en Saint Croix, Islas Vírgenes de EE.UU. y regresar el domingo, se quedó esa noche en la casa de su novio y luego se dirigió al trabajo la mañana del lunes 23 de enero de 2006.

Ese día, Jennifer salió del trabajo a las 6 de la tarde y llamó a su padre de camino a casa a las 6:15 de la tarde, luego también llamó a su novio a las 10:00 pm más tarde esa noche cuando estaba en casa pues ninguno de los dos notó nada extraño durante sus conversaciones, o sea, que su abrupta desaparición es aún una misteriosa desaparición que está sin resolver.

En 2018, doce años después de la desaparición de Jennifer y sin nuevas pistas, Joyce y Drew Kesse resulta que decidieron investigar por su cuenta también, o sea, después de una pelea en la corte para así obtener todos los archivos relacionados con el caso de Jennifer, ahora están intentándolo por medio de su propio investigador privado para buscar a Jennifer.

El 8 de noviembre de 2019, después de un dato del investigador de la familia Kesse, la policía permaneció dos días en el lago Fischer en el condado de Orange buscando pistas que está a 21 Km del apartamento de Jennifer.

La búsqueda fue motivada por una pista de una mujer que recordaba entonces haber visto algo extraño en el momento de la desaparición de Jennifer, o sea, un hombre condujo una camioneta hasta el lago y sacó un trozo de lo que parecía ser una alfombra enrollada de seis a dos metros y medio y la arrojó al lago.

La policía no ha revelado ninguna otra información de esta búsqueda o si han encontrado algo de interés pues la policía y los padres de Jennifer continúan buscándola.

Fuente: https://mru.ink/es/dissppearance-of-jennifer-kesse/

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