Cantabria, tierra de leyendas urbanas y fenómenos paranormales

Cantabria, tierra de leyendas urbanas y fenómenos paranormales

Son muchas las leyendas que generación tras generación han permanecido en el imaginario cántabro, o sea, historias de terror, lugares embrujados y fenómenos paranormales repartidos por cada esquina de Cantabria.

Si existe un lugar rodeado de un halo de misterio es Isla Pedrosa, o sea, emplazada junto a la bahía de Santander, frente a Pontejos, en 1834 se solicitó que allí se estableciese un lazareto, un espacio que servía para que las tripulaciones de los barcos que llegaban con enfermedades tropicales pudiesen hacer pues cuarentena.

En 1869 y con el paso del tiempo finalmente acabó convirtiéndose en un Sanatorio Marítimo al que se ve que enviaban a los afectados por tuberculosis desde diferentes puntos del norte y el centro del país pues se mantuvo en funcionamiento hasta 1986.

Durante su época de funcionamiento dos usuarias del mismo adquirieron una fama especial que eran las niñas pájaro, o sea, dos pequeñas que sufrían una enfermedad rara que hacía que su rostro se asemejase a las aves y aún hoy hay muchos testigos que afirman haber visto la presencia de numerosos fantasmas en la zona.​

Es difícil encontrar a algún santanderino que no haya oído hablar nunca sobre las leyendas que rodean al Palacio de la Magdalena, o sea, los Reyes Alfonso XII y Victoria Eugenia y sus hijos disfrutaron de los veranos santanderinos entre 1913 y 1930 allí.

Se dice que en la península existe un espíritu que vaga eternamente por la zona después de que así hace siglos se suicidase en este mismo lugar tras sufrir un desengaño amoroso que no logró superar, pero es una fotografía la gran protagonista del misterio que rodea al edificio.

Según se entra al propio Palacio, los visitantes acceden a la conocida como ‘sala de los fantasmas’ y esto es así porque en su interior se puede ver una fotografía que fue tomada a Alfonso XIII en el año 1913 y en la que, en la parte superior, a ambos lados del grupo, parece haber dos presencias fantasmagóricas.

La capital del Besaya también tiene su propia leyenda urbana. En la década de los 80, Torrelavega se encontraba en pleno crecimiento y en la zona de Cuatro Caminos se estaban llevando a cabo obras de reforma en el edificio de Muebles Argüello, uno de los más icónicos de toda la ciudad. Fueron los propios trabajadores los que alertaron de que allí estaba pasando algo insólito. Se estaban escuchando ruidos extraños e inexplicables e incluso la herramienta que utilizaban aparecía en lugares inauditos. De ahí brotaron numerosas leyendas sobre extraños eventos ocurridos en el pasado en la zona y fueron los propios operarios los que se negaron a continuar trabajando allí.

Otra historia que ha llamado la atención incluso de la televisión nacional, es la del monje de Las Caldas del Besaya. El túnel del municipio se ha convertido en un punto de concentración de accidentes de tráfico y son varios los conductores que aseguran que la responsabilidad de los mismos corre a cargo de la aparición de la figura de un monje. Esta zona estaría maldita después de que en la Guerra Civil se produjese el asesinato de nueve religiosos del Santuario que se sitúa allí mismo. 

Fuente: https://eldiariocantabria.publuco.es/articulo/cantabria/cantabria-tierra-leyendas-urbanas-fenomenos-paranormales/20201031124109085499.html

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