Las tablillas de maldición

Las tablillas de maldición

Las tablillas de maldición, conocidas como tabellae defixionum o defixiones, son así una de las fuentes fundamentales para el estudio de la magia en el mundo antiguo, o sea, su principal función era someter a la víctima de la voluntad del defingens, el que realizaba o encargaba a un profesional del mundo mágico la realización del rito de la defixio.

El término defixio proviene del verbo latino defigere, cuyo significado literal es «clavar» aunque, según la tradición, tendría un significado más siniestro, relacionado con «entregar pues a alguien a los poderes del infierno». 

A través de estas tablillas, el defingens entregaba a los dioses, generalmente a los dei inferi, mediante un acto mágico a sus enemigos con un objetivo claro de venganza, mostrando así la naturaleza perjudicial y nociva que caracterizaba a todos estos objetos mágicos.

Cronológicamente, las tabellae defixionum abarcan una extensión relativamente amplia, o sea, vemos que las primeras muestras arqueológicas son fechadas alrededor del siglo V a.C., con una pervivencia que así dura hasta el siglo V d.C. 

Las tabellae defixionum están así formadas en un primer momento solamente por la enumeración de los nombres de las personas que se entregaban en maleficio a los dei inferi, evolucionando entonces de una forma clara su composición hasta tabellae en donde llegaron pues a inscribir un gran cúmulo de palabras, frases, símbolos e imágenes.

En el mundo clásico se creía así ciegamente en la posibilidad de maldecir a alguien a través de la palabra estuviera presente o no la víctima de dicho maleficio y, por tanto, se generaron entonces durante siglos toda una serie de ritos cuyo fin principal era el de crear un vínculo con las divinidades infernales con el fin de lograr los objetivos previstos.

Unos deseos que frente a la dificultad de conseguirlos a través de las leyes naturales, de las vías «legales», eran buscados con prácticas que pretendían alterar la realidad existente.

Junto a la maldición a través de la palabra se consideraba pues uno de los ritos mágicos más efectivos el escribir los maleficios sobre láminas de materiales diversos, donde el plomo era entonces el soporte más común, para posteriormente ser enrollados, una vez que entonces se pronunciaban una serie de fórmulas y de palabras mágicas que invocaban a las divinidades deseadas, donde finalmente se procedía entonces a atravesar las tabellae generalmente con clavos de hierro, materializándose así el sentido mismo de la execración.

Como muestra la documentación formada por los Papiros Mágicos Griegos, fuente principal para conocer las normas que regían estos ritos, para que los mismos tuviesen la efectividad deseada era esencial, pues una vez producida la lámina, depositarlas en un lugar adecuado.

Estos espacios eran zonas que, según la tradición, estaban así vinculadas con el paso al Más Allá, como las fuentes, los cursos fluviales o ciertos lugares próximos a la víctima de la defixio como su hogar.

Además, los santuarios de las divinidades ctónicas eran zonas frecuentes en las que se depositaban así las tablillas con el fin de que estas divinidades que estaban, según la tradición, en contacto con el submundo, junto con los dei inferi, favoreciesen el cumplimiento de la plegaria realizada en la defixio.

Arqueológicamente, el mayor número de tablillas han sido halladas en necrópolis, o sea, tanto dentro del sepulcro como en espacios próximos y en la antigua Roma, la praxis mágica así en relación a las tabellae defixionum estaba sumamente vinculada a la necesidad de recurrir a los fallecidos de forma prematura o en condiciones violentas que no han sido enterrados según los procedimientos de la religión oficial y, por tanto, vagaban sedientos de sangre al no haber logrado el descanso definitivo.

Se suelen diferenciar tres grupos de difuntos en relación con sus características; aquellos fallecidos que sufrieron una mors immatura, generalmente niños, mujeres en el parto y jóvenes que no han contraído matrimonio; aquellos muertos fallecidos de forma violenta; y finalmente, aquellos humanos que tras su muerte no recibieron las honras fúnebres adecuadas.

Se conocen más de 1.600 tablillas, la mayoría de las cuales están escritas en griego, aunque el latín sigue siendo la lengua imperante en las tablillas halladas en el Occidente del Imperio.

Cabe mencionar que existe un número escaso de tablillas que han sido encontradas acompañadas de una serie de figuras que representaban el cuerpo del defixus, de la víctima, una especie de «muñecos vudú» y que realmente eran pequeñas figuras de plomo, arcilla o cera, que completaban pues el ritual mágico de someter a la persona representada a la voluntad del defigens

En cuanto a los materiales, destaca la supremacía del plomo, o sea, tradicionalmente se ha defendido el uso del plomo por su bajo coste, la facilidad que da para realizar inscripciones y su composición, siendo así el material mejor adaptado para las necesidades que lleva consigo el buen funcionamiento del rito de las tabellae defixionum.

Sin embargo, el plomo se relaciona fuertemente con el mundo funerario, puesto que era así sinónimo de desgracia y muerte vinculado directamente con el temido dios Saturno, hecho que se observa además en la naturaleza del metal, en su aspecto de palidez y frialdad. Con todo, tanto a nivel arqueológico como en el literario, se conservan testimonios que documentan el uso de otro tipo de metales tales como estaño y cobre.

Se ha clasificado las defixiones en cinco categorías en función del fin que los defigentes buscasen con la realización de las tablillas, o sea, que según ello tenemos las defixiones agonísticas, caracterizadas por su contexto deportivo cuyo fin sería la victoria sobre todo en las carreras circenses sobre otros rivales; las tablillas realizadas en ámbito de lograr justicia por parte del defigens en diversas causas; las relacionadas con intercambios comerciales; las localizadas en contextos judiciales; y, sobre todo, las tablillas eróticas o de motivos amorosos, que buscaban tanto la separación entre dos amantes como el amor incondicional de una persona sobre el definges que realizaba la defixio.

Fuente: https://losfuegosdevesta.blogspot.com/2017/03/magia-y-tablas-de-maldicion-en-roma.html

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