Bathsheba Sherman

Bathsheba Sherman

Bathsheba Sherman es el espíritu maligno de una adoradora del diablo del aña 1800, fue el principal antagonista de la película de terror «El Conjuro», basada en la verdadera historia del Encantamiento en Harrisville, Rhode Island.

Nació en al año 1812 en Rhode Island y el 10 de marzo de 1844, o sea, cuando tenía 32 años, contrajo matrimonio con Judson Sherman, un granjero con quien tuvo un hijo llamado Herbert.

Se cuenta que antes de ello Bathsheba había estado a cargo del cuidado del hijo de su vecino, cuando misteriosamente el niño apareció muerto, pues según los médicos, el cráneo del menor había sido pues empalado con una pequeña herramienta y aunque Bathsheba fue la última persona que estuvo con el niño, el caso jamás llegó a los tribunales.

La leyenda relata que una semana después del nacimiento de Herbert, Bathsheba fue sorprendida por su esposo mientras sacrificaba a su pequeño hijo utilizando una aguja de coser y como consecuencia de eso, furiosa, trepó a la cima de un árbol, donde proclamó su devoción por satanás y lanzó una maldición sobre todo aquel que se atreviera a vivir en su casa y luego se ahorcó.

Desde entonces, toda suerte de hechos sobrenaturales ocurrirían en el inmueble donde había vivido pues aquella fatídica mujer.

El matrimonio conformado por Ed y Lorrain Warren, investigaron a principios de los años 70′ la residencia, luego de que la familia Perron (Roger Perron, su esposa Carolyn y sus cinco hijas) reportaran una serie de escalofriantes sucesos gatillados supuestamente por la presencia demoníaca de Bathsheba Thayer, o sea, un espíritu femenino malvado que tenía el cuello torcido, presumiblemente debido a un ahorcamiento.

“Creo que ese espíritu buscaba poseer a nuestra madre para luego matarla a ella y a mis hermanas. Así, quienquiera que fuera ese espíritu, se percibía como la dueña de la casa le molestaba la competencia que mi madre planteaba para ese puesto”, relataría pues Andrea Perron, una de las cinco hijas del matrimonio Perron, quien agregó que en 1974 los Warren llevaron a cabo una sesión de espiritismo dentro del propio inmueble, durante la cual su madre Carolyn Perron al parecer fue poseída y por poco pierde la vida.

“Pensé que me iba a desmayar. Mi madre comenzó a hablar un idioma que no es de este mundo con una voz que no es la suya. Su silla levitó y fue arrojada al otro lado de la habitación”, relató Andrea.

Los Perron, por motivos económicos, debieron seguir viviendo en esa aterradora casa hasta 1980 y en los años siguientes, los misteriosos hechos que habían ocurrido dentro de sus muros inspiraron así múltiples libros y la famosa película “El Conjuro”.

Curiosamente, pese a la mala fama de la vivienda, la propiedad sería comprada a mediados del 2022 por Jacqueline Núñez, una promotora inmobiliaria de Boston que pagó por ella 1,5 millones de dólares a los antiguos dueños, quienes a su vez la habían comprado el 2019 en 439 mil dólares.

“Esta compra es personal para mí. No es un desarrollo inmobiliario. Se trata de mis propias creencias. Soy una persona profundamente espiritual. Es una parte muy importante de mí. Esta casa es una oportunidad para conectarse con personas que se mudaron y fallecieron”, relató Núñez al medio “The Wall Street Journal”, agregando que pensaba continuar con las investigaciones paranormales nocturnas en la casa.

“La posible presencia allí de un ser maligno no me provoca miedo”, concluyó.

Fuente: https://www.ecured.cu/Bathsheba_Sherman

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