La leyenda en el castillo de la triste condesa

La leyenda en el castillo de la triste condesa

El castillo fue ordenado construir en el año 1400 por el Condestable Ruy López Dávalos, para plasmar su dominio sobre los territorios que le fueron entregados por Enrique III tras obtener así Arenas la carta de villazgo en 1393, además de la posterior independencia del Concejo de Ávila.

El castillo de Arenas de San Pedro era una imponente construcción situada en lo alto de una colina, pues con sus altas torres y sus gruesos muros, era considerado una fortaleza inexpugnable; aunque detrás de esas murallas, se encontraba una mujer que se sentía atrapada y sola.

La condesa María pasaba sus días encerrada en el castillo, rodeada de lujos pero sin la compañía de un hijo que tanto anhelaba, ya que su esposo, el conde, pasaba pues la mayor parte del tiempo en viajes de negocios y apenas le prestaba atención, o sea, que la soledad y la tristeza se convirtieron en sus únicas compañeras.

La historia de la condesa de Arenas de San Pedro no solo se limita a su tristeza y sufrimiento, pues se dice que en las noches de luna llena, se puede ver a una mujer vestida de blanco caminando entonces por los jardines del castillo y se cree que es el espíritu de la condesa María, que aún busca la felicidad que nunca pudo tener en vida.

Muchos lugareños aseguran haber visto a la condesa fantasma y escuchar así sus lamentos en las noches más oscuras y algunos incluso afirman haber sido testigos de su aparición en la ventana de la torre más alta del castillo, o sea, la leyenda de la triste condesa de Arenas de San Pedro sigue viva en la ciudad de Ávila y ha sido contada de generación en generación.

La vida de la condesa María llegó a su fin de una manera trágica y misteriosa, o sea, se dice así que una noche, en medio de una fuerte tormenta, la condesa desapareció sin dejar rastro.

Como consecuencia de ello, algunos dicen que se lanzó desde la ventana de la torre, cansada de sufrir en silencio, pero otros aseguran que su esposo la asesinó para poder casarse con otra mujer y tener así pues descendencia.

Sea cual sea la verdad, lo cierto así es que la condesa María nunca fue encontrada y su cuerpo nunca fue hallado, o sea, tras ello el castillo de Arenas de San Pedro quedó abandonado y en ruinas, y la leyenda de la triste condesa sigue siendo recordada por los habitantes de Ávila.

A pesar de su trágico final, la condesa de Arenas de San Pedro dejó un gran legado en la ciudad de Ávila, o sea, se dice que en su testamento, dejó grandes sumas de dinero para la construcción de hospitales y orfanatos en la ciudad, e incluso se cree que su espíritu sigue protegiendo así a los más necesitados en la ciudad.

Fuente: https://hoyavila.com/arenas-de-san-pedro/la-triste-condesa-arenas-de-san-pedro/

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