El Códice Bezae Cantabrigensis

El Códice Bezae Cantabrigensis

El Códice Bezae es un manuscrito bilingüe griego-latín (con la misma columna  por página en frente de la otra, la griega a la derecha) que contiene los cuatro Evangelios, los Hechos de los Apóstoles y parte de las cartas de Juan, y que se data a  a finales del siglo IV o a comienzos del siglo V donde resulta que el orden de los Evangelios es Mateo, Juan, Lucas y Marcos.

Este importante códice se conservó en Lyon (Francia) durante más de mil años, o sea, que en el año 1562 el manuscrito se conservaba en el convento de San Irineo de Lyon, de donde fue sacado así a causa de las guerras de religión y fue entregado a Teodoro Beza, amigo y sucesor de Calvino.

Tras ello, Teodoro Beza sacó el códice de Francia y lo regaló a la Universidad de Cambridge en el 1581 y este es el motivo del nombre con el que desde entonces se conoció el códice.

Según los especialistas, el escribano que así a finales del siglo IV o a comienzos del siglo V copió el códice Bezae debió efectuar su trabajo utilizando un documento mucho más antiguo que podría remontarse así a mediados del siglo II.

En efecto, el copista transcribe el griego según una fonética poco corriente en su época, conservando así la ortografía primitiva para respetar el original, o sea, si esto fuera así, este códice nos ofrecería pues una versión muy antigua de los Evangelios.

Los especialistas intentan descifrar cuál sería ese antiguo documento que se copió a finales del siglo IV o  comienzos del siglo V en el códice ahora conservado con el nombre de Bezae.

Una hipótesis muy interesante es la que pone en relación esta documento perdido con San Irineo, el cual llegó a la  Galia francesa en la segunda mitad del siglo II.

De Irineo se conservan diversos escritos y es muy significativo que las citas del evangelio de San Lucas de este Padre de la Iglesia se corresponden con las variantes del códice Bezae. 

Así, sería perfectamente factible la hipótesis de que este códice se copió de un antiguo manuscrito que Irineo llevaría consigo cuando arribó a Francia, antes del año 177.

Para el profesor Rius Camps el ejemplar griego que sirvió de base para la elaboración del códice Bezae se puede hacer remontar fácilmente al primer tercio del siglo II, momento en que las iglesias de Asia y Frigia decidieron evangelizar las Galias.

Potino, nacido antes del 87 d.C. y mártir en 177, habría sido el responsable de que se hiciera así una copia del ejemplar griego utilizado en su iglesia de Esrmina, o sea, Potino, a la cabeza así del grupo misionero de las iglesias de Asia y de Frigia, se lo habría llevado consigo a Occidente.

Una vez en las Galias, seguramente juzgaron que era imprescindible dotarlo de una traducción latina, o sea, lo transformaron en un códice bilingüe a dos columnas, con el texto griego en la columna de honor de la izquierda y su traducción latina  en la columna de la derecha.

Este códice es especialmente importante porque el mismo contiene así una variante de los Hechos de los Apóstoles que es hasta un 10% más extensa que el texto llamado alejandrino, que es el que suele así pues aparecer en las Biblias.

Este códice contiene también una texto del evangelio de Lucas significativamente distinto del de los otros códices y es denominado por los especialistas con la letra D.

Fuente: https://web.espejodelevangelio.com/codice-bezae-cantabrigensis/

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