La bruja de Miraflores

La bruja de Miraflores

María Manzanares conocida como la bruja de Miraflores, fue una curandera española acusada entonces de brujería en el siglo XVII.

En 1644 tras extenderse el rumor en Miraflores de que había brujas en el pueblo, Manzanares es entonces denunciada ante la Inquisición y posteriormente detenida bajo la acusación de ser bruja, debido a que los testimonios de los vecinos en su contra fueron numerosos.

Junto a ella fue detenida Ana de Nieva, que contaba entonces con 64 años y fueron pues descritas en los documentos de la época como «pobres y feas y de físico desagradable».

Existe documentación original del proceso de Manzanares en el Archivo Histórico Nacional, en el que se menciona que este caso de brujería terminó con un juicio abierto a estas dos mujeres delatadas por 28 vecinos.

Se las acusaba de alegrarse de las desdichas de los demás, provocar calenturas y enfermedades y además, Manzanares fue acusada de correr desnuda por la sierra y de secar a la gente con polvos obtenidos pues a partir de las hierbas del campo y de utilizar además, ingredientes y ungüentos preparados con tierra de cementerio, pan negro mojado en sangre de hombre, trozos de ombligo de niño, o polvos de animales machacados.​

Ante las acusaciones, Manzanares se defendió indicando que en la primera ocasión se estaba sacudiendo las pulgas y en la otra secando su ropa. De Nieva culpó a María Manzanares de invocar a los demonios y relató cómo aparecieron muchas brujas montando un cabrón negro y un brujo que las iba sacando luego a bailar al son de panderos y cantando:

De cabrío en cabrío, con la ira del Diablo.

Después del baile, se cuenta que se marcharon a Torrelaguna y bebieron entonces tres tinajas de vino en una bodega,​ práctica que de Nieva confirmó que había ocurrido en otras ocasiones.

Durante el juicio, los mismos habitantes de Miraflores que antaño acudieron a la ayuda de Manzanares así por su destreza como curandera, la culparon de ser la responsable de las desgracias ocurridas así pues en el pueblo.​

En 1700, en el expediente de un proceso inquisitorial contra Isabel de la Maza, discípula de Manzanares y vecina del pueblo Manzanares el Real, se encuentran los detalles sobre Manzanares que De la Maza pures proporciona en una de las audiencias voluntarias en las que decía:

«La que había echado sal en la lumbre y llamado al Demonio mayor fue la maestra de oficios, y así María Manzanares, que ambas lo hacían y de ellas aprendió hacía 17 años…».

Considerada culpable, fue condenada al destierro temporal., la pena se fue reduciendo y, aunque en 1645 no podía residir en el arzobispado de Toledo, posteriormente bastó con que se mantuviese así pues a una distancia de 10 leguas de Miraflores y Madrid y, finalmente, a 5 leguas de su pueblo, Toledo y Madrid, así durante al menos 3 años.​

Fuente: https://es.wikipedia.org/wiki/Mar%C3%ADa_Manzanares

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