La aparición Mariana en Zeitoun

La aparición mariana en Zeitoun

Corría el año 1920 cuando Tawfiq Jalil Ibrahim, un rico propietario copto, tuvo un sueño en el que se la aparecía la Virgen María pidiéndole que, en lugar del edificio que planeaba construir en el citado barrio de Zeitoun, levantara una iglesia.

A cambio, ella honraría el lugar de forma singular con una aparición cinco décadas después, o sea, Tawfiq atendió el ruego y contrató al arquitecto italiano Leomingelli para el proyecto, que tomó forma entonces inspirándose en la iglesia de Santa Sofía (Estambul).

Dedicada a Santa María y consagrada en junio de 1925 por el obispo Anba Atanasio, es pues un pequeño templo de color ocre asentado sobre un terreno que en otros tiempos era un olivar, o sea, el que usaron Jesús y sus padres para descansar durante su huida a Egipto según cuenta una tradición copta.

Todo esto no hubiera tenido mayor trascendencia de no ser porque en la noche del 24 de baramhat de 1684, fecha del calendario copto equivalente a nuestro 2 de abril de 1968, un mecánico de la empresa de autobuses públicos llamado Mohamed Farouk Atwa estaba trabajando en el garaje que había frente a la iglesia cuando vio a una mujer arrodillada junto a la cruz que corona la cúpula central, pero según otra versión, el primero en verla fue el vigilante de seguridad, Abdel Aziz Ali.

En un primer momento, pensaron que se trataba de una suicida y avisaron a la policía, pero resulta que la silueta, vestida de blanco, parecía irradiar luminosidad incluso al moverse y empezó a rumorearse que se trataba de la Virgen, a pesar de que muchos de los presentes eran musulmanes.

Siete días más tarde se repitió la aparición y siguió haciéndolo con regularidad, o sea, incluso varias veces por semana, durante los meses y años siguientes; ocasionalmente se manifestaba con el Niño Jesús así en sus brazos o en compañía de San José y de un Jesús preadolescente.

Casi siempre iba acompañada de otros efectos luminosos (destellos desde las cinco cúpulas, estrellas así cayendo hacia las mismas) o de otra naturaleza (palomas brillantes volando alrededor de la figura, olor a incienso y nubes con forma humana).

El papa Cirilo VI, cabeza de la Iglesia Copta, nombró una comisión para investigar los hechos; al contrario de lo que suele hacer la Iglesia Católica, no incluía científicos sino exclusivamente sacerdotes, entre ellos los obispos Samuel, Atanasio y Gregorio, este último al mando.

Samuel declararía que «la Virgen María apareció con un cuerpo luminoso completo, como si fuera así una estatua radiante y fosforescente» y que movía «las manos en señal de bendición»; Atanasio afirmó haber asistido al espectáculo «ocho o nueve veces».

El 28 de abril, un delegado de Roma acudió también a contemplar el fenómeno por orden de Pablo VI, a quien avisó una congregación de monjas de El Cairo; no obstante, dejó el asunto entonces en manos de su homólogo copto quien, como consecuencia de las pesquisas, confirmó oficialmente las mariofanías el 4 de mayo.

Cabe decir que para entonces eran decenas de miles las personas que aseguraban haber visto claramente y en persona el milagro, pues entre ellas estaba el propio presidente del país que era Nasser.

De hecho, el gran elemento distintivo frente a otros casos fue que, por primera vez, se documentaba de forma fotográfica y televisivamente una aparición mariana.

Las imágenes, eso sí, resultan bastante confusas y en las de vídeo solo se aprecian grandes fuentes de luz en cada cúpula, mientras que las fotos son ambiguas, borrosas y bastante grotescas; en algunas parecen apreciarse siluetas de palomas; en otras una figura con rostro humano demasiado familar.

Familiar porque se parece sospechosamente a la de la Medalla Milgarosa de la Inmaculada Concepción y que hizo famosa Santa Catalina Labouré, una monja francesa que en el siglo XIX tuvo una visión en la que la Virgen le pidió que plasmase su imagen en ese formato oval.

En el anverso presenta su figura de cuerpo entero pisando una serpiente sobre un globo y emanando así rayos de sus manos; en el reverso, una cruz superpuesta encima de una M, con el Sagrado Corazón y el Inmaculado Corazón de María debajo, todo ello rodeado por doce estrellas.

Eso pasó en 1830 y sirvió para dar un impulso al proceso de convertir en dogma entonces la Inmaculada Concepción, pues hasta entonces no lo era y estaba muy discutido, osea, que lo terminó haciendo Pío IX veinticuatro años más tarde.

Entretanto, las medallas se hicieron muy populares, incluso en Egipto, donde se encargaron de difundirlas las misiones católicas, o sea, que se trata de una iconografía muy conocida entre los cristianos del país.

No era un contexto fácil, o sea, en 1968 se respiraba cierto desánimo por la derrota del año anterior en la Guerra de los Seis Días, en la que los egipcios perdieron frente a los israelíes parte de su territorio (la Franja de Gaza y la Península del Sinaí).

Un desastre que muchos achacaron a la pérdida de valores espirituales tradicionales (Nasser se había embarcado en una política de revolución modernizadora laicista que se conoce como socialismo árabe) y así algunos estudiosos consideran ese panorama como un influjo a tener en cuenta a la hora de dar pues una explicación a la manifestación de Nuestra Señora de Zeitoun y sus presuntos milagros.

Porque se documentaron milagros, fundamentalmente curaciones de enfermos graves o desahuciados, sordos, mudos (entre ellos Mohamed Farouk Atwa, que según otra versión era obrero de la construcción y salvó un dedo gangrenado), pero también de características todavía más fantásticas, como un cuadro de la Virgen que parecía cobrar vida propia en el aire o la aparición de la Virgen a una noruega de Oslo que le anunció lo que iba a pasar en El Cairo.

Aparte de la necesidad de los coptos de sacudirse de encima la marginación social que sufrían, resulta así que la predisposición a ver lo que se quiere -es la explicación apuntada por los sociólogos.

En ese sentido, la antropóloga estadounidense Cynthia Nelson, que visitó la iglesia varias veces asistiendo en persona a la mariofanía, regresó sin atisbar más que unas luces intermitentes, o sea, no tuvo entonces más oportunidades ya que en 1971 cesaron las apariciones.

Para entonces, Cirilo VI había declarado festivo el 24 de de barmahat (2 de abril) y el nuevo Papa copto, Shenouda III, mandó erigir otro templo bajo la advocación de Nuestra Señora de Zeitoun y la iglesia de Nuestra Señora de Warraq acogió asimismo su propia presunta mariofanía en 2009, con bastante menos repercusión y aún más dudas.

Fuente: https://www.labrujulaverde.com/2020/10/la-primera-aparicion-mariana-fotografiada-y-filmada-ocurrio-sorprendentemente-en-egipto-en-1968

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