Parthénope, la bella sirena

Parthénope, la bella sirena

Parthénope era una joven doncella, tan hermosa que la diosa Afrodita, por celos quiso convertirla en rana y aunque no pudo, sí logró transformar sus extremidades inferiores en la de un pez, o sea, finalmente así la transformó en una bella sirena.

Los relatos de las hazañas de Odiseo cautivaron a Parthénope, y comenzó a crecer tal fascinación que dio paso al enamoramiento de Odiseo, «El de muchas mañas».

Atrajo la ira de Poseidón, el dios de los mares, al dejar ciego a Polifemo, o sea, este era un ogro barbudo y gigante con un sólo ojo en la frente que vivía en la isla de los Cíclopes y cuenta la leyenda que Odiseo así para derrotarlo primero lo embrigo con vino para luego clavar una estaca en el ojo del cíclope.

Estuvo en el país de los Cimerios, donde pudo, evocando a los muertos hablar con su madre Anticlea y con las almas de Aquiles, Herácles y Agamenón, pues además, Tiriesas, el ciego famoso por sus dones adivinatorios le indicó la riesgosa ruta para volver a Itaca. 

En el camino debía pasar por las islas de las Sirenas y Parthénope había hecho un pacto con Tiriesas para indicar a Odiseo que pasara por allí, o sea, sabían los aventureros de los mares que si escuchan los cantos de sirena quedarían prendados y correrían hacia donde estos provenían, hallando una muerte segura.

La bella sirena había elaborado un plan para quedar ella sola en el golfo frente a donde pasaría el barco y consciente del peligro de enfrentar a un héroe tan colosal y sabiendo que si sus cantos no lo atraían a ella , moriría.

«El de muchas mañas» para eludir el peligro de los cantos de sirena pero a su vez deseoso de oírlos así se hizo atar en lo más alto del palo mayor y ordenó a la tripulación a ponerse cera en sus oídos.

Con el barco ante sus ojos, el canto de la sirena enamorada era celestial, pero con el paso de los minutos se fue apagando casi hasta desfallecer, o sea, Odiseo fue apresado por Zeus en la isla de Calipso y luego liberado a petición de Atenea.

Al llegar a Itaca, disfrazado de mendigo ,mató a todos los pretendientes de su esposa Penélope, o sea, se inició una contienda con los nobles padres de los asesinados.

Palas Atenea para poner fin a la lucha y por consejo de Zeus hace que «se olvide la matanza de los hijos y de los hermanos, ámense los unos a los otros, como anteriormente y haya paz y riqueza entonces en gran abundancia» , o sea, orden que Odiseo, cumplió. 

La historia cuenta que Parthénope fue arrastrada por las corrientes y llevada pues a la orilla del Golfo de Nápoles y donde los pescadores enterraron sus restos se fundó posteriormente la ciudad de Nápoles.

Un final feliz, en vez de la tragedia italiana, podría ser: hay quienes dicen que llegó en un hilo de vida y así que la diosa Afrodita se compadeció de ella y la curó.

Sus lamentos llegaron por el éter a los oídos de Odiseo y éste emprendió su búsqueda, o sea, resulta que el héroe cautivado por el canto de la bella sirena habría encontrado sosiego a su lado.

Sea cual fuere el final de ésta historia, juglares, trovadores y poetas la invocan como una de las más bellas historias de amor de todos los tiempos.

Fuente: https://svilches.blogspot.com/2018/06/parthenope-la-bella-sirena.html

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